viernes, 7 de noviembre de 2008

Sin palabras....







No se muy bien por dónde empezar...

Han sido tres días muuuuy intensos, probablemente, la mejor experiencia del viaje, de esas cosas que solo se hacen una vez en la vida. Llegamos a El Calafate el martes sin saber muy bien lo que ibamos a hacer (la tonica general del viaje..), habiamos leido muchas cosas en las guias pero la provicia de Santa Cruz es enorme y solo pretendiamos estar tres dias, asi que habia que seleccionar. Una vez llegados al Hostel, nos dejamos seducir por las palabras aventura y experinecia (todos conoceis a mi otra mitad...) y decidimos contratar una "excursion" (por llamarlo de alguna manera) llamada "supertrecking".





Miercoles, despertador 6:30 de la mañana, desayuno, macutos, dejamos el albergue, y agarramos el bus, tres horitas de viaje rumbo al Chaltén, pequeña localidad situada en el norte del Parque Nacional Los Glaciares, que abarca la cordillera del cerro Fitz Roy, la zona más majestuosa de los Andes, y lugar de encuentro de escaladores, andinistas y amantes del trecking de todo el mundo. Y alli ibamos nosotros, que como todo el mundo sabe, somos deportistas profesionales... Muchas de las que lean esto pensaran que lo hice por amor, en parte supongo que sí, para mí también era un reto y una forma divertida de vivir la Patagonia.







Hacía un día espectacular, todo el mundo nos repetía constantemente que era rarísimo que hiciera tan buen tiempo y estuviera el cielo tan despejado en una zona. Dicen que hay gente que ha ido 3 o 4 veces a Chaltén, y nunca ha visto la cumbre del Fitz Roy, porque casi siempre esta tapada cubierta de nubes. Tras las paradas correspondientes llegamos al pueblecito, unas cuantas casas de madera rodeando una calle principal de menos de 2 km, recibimos unas cuantas instrucciones y un plano, y a empezar. Eran mas o menos la una del mediodia, y nos dicen que hay dos formas de llegar al campamento en el que ibamos a dormir, una ruta corta de unas 2 horas, pero por la que no se puede ver la cumbra del FitzRoy, y otra "mas larga" mucho mas aconsejable dado que hacia muy buen dia (unos 10ºC, no os vayais a creer..).






Por supuesto elegimos la larga, un par de sandwich y empieza el senderismo.....






Solo decir que la ruta comienza por una subida empinadisima, y que cuando llevabamos a penas 45 munutos yo ya me queria poner a llorar, lo pase francamente mal, las piernas no me respondian y necesitaba parar para coger aire cada 10-15 muntos, a ese ritmo no ibamos a llegar nunca... Primer planteamiento de recular y cambiar de ruta, pero como soy cabezona, decidi que seguiamos... Sube, baja, sube , sube, sube.. un camino entre rocas, lleno de piedras, embarrado en muchos sitios, con troncos de arboles que habia que ir trepando para continuar el camino... Y cuando llevabamos mas de tres horas andando y yo ya empezaba a desfallecer, aparecio la imagen por la que tanta gente destroza sus cuadriceps por esa ruta... La imagen del Cerro Torre junto al Fitz Roy a lo alto... sencillamente impresionante.








Eso nos dio animo para continuar hasta la siguiente parada, una de las imagenes que se me quedaran en la menoria de por vida, la Laguna Capri, escondida en un valle entre las montañas, con el agua mas azul y transparente que he visto nunca, formada por agua de los glaciares, impresionante...






Pero tocaba seguir andando, habia que llegar al campamento antes de las 20:00, por el miedo de que anocheciera y nos quedaramos en medio de la nada tirados, y por el miedo de quedarnos sin cenar! Ruta en terreno llano, por fin, atravesando las Lagunas Madre e Hija, parecia que quedaba poco segun el plano... pero no, tocaba una hora mas de pateo atravesando un oscuro bosque, que parecia el Reino de Mordor, lleno de arboles muertos caidos, arrancados por el viento, barro, piedras, y como no: subidas y bajadas, subidas y bajadas. Nos acompañaba el ruido de los pajaros carpinteros, y no es coña, todo era de un rustico y salvaje que me daba la sensacion a veces de estar en el escenario de una peli..









Mis fuerzas empezaban a agotarse, no sabiamos exactamente cuanto quedaba para llegar al campamento, el tiempo se nos echaba encima, las botas me rozaban por todas partes, me dolia la espalda, los pies, las rodillas... la ultima hora antes de llegar al campamento fue un suplicio, iba como borracha del cansancio cantando, soñando con una ducha y una cama, y sobre todo con quitarme las botas.... Pero todo llega, y como no, en mitad de la mas absoluta nada, en el centro del bosque encontramos el campamento, nada parecido a un camping, 10 tiendas, una minicarpa que hacia de comedor y una letrina: fin.












Eran las 20:15h, total: 18 kilometros, 7 horas de caminata infernales, pero inolvidables... Quien nos lo iba a decir a nosotros, que aguantariamos tantisimo tiempo de trecking, sin sicoparnos y sin rompernos nada...


Los chicos del campamento, tres patagonicos de montaña de pura cepa, nos dieron de cenar, un caldo caliente, un plato de pasta y unas natillas, creo que es la comida mas mala que he tomado en la vida, pero me supo a gloria, si me hubiera visto mi madre comerme eso...


Terminamos de cenar con un te calentito, casi era de noche, y cuando se fue el sol, la sensacion de frio seco de montaña es indescriptible, imposible quedarse quieto sin cogerlarse, asi que aunque eran las 21:30 lo unico que podiamos hacer era meternos en nuestra tienda dentro del saco y descansar para el dia siguiente.


La noche dentro de la tienda, metidos en el saco completamente vestidos con la misma ropa de la caminata, con un frio del infierno, y lloviendo casi toda la noche sobre la tienda es otra de las cosas que creo que no se me va a olvidar nunca. Por supuesto yo que necesito absoluto silencio y la persiana completamente echada para dormir, no pegue ojo...






7:00 de la mañana arriba, salir del saco para ir a la letrina bajo la lluvia y con un frio de pelotas: un triunfo. Desayuno (SIN cafe) consistente en agua caliente+leche en polvo+algo parecido a cola cao+ algo parecido a cereales. Preparamos el material: crampones, arneses, cien cpas de ropa, capa de agua... y nos preparamos a salir con el grupo (una pareja de vascos, una pareja de holandeses, una pareja de belgas y un argentino) y los guias. Todo empieza bien, parece que ha dejado de llover, los guias muy majos explicando cosas del terrano, los glaciares, la climatologia... Teoricamente dos horas de marcha hasta el glaciar (incluyendo cruzar un pequeño rio en tirolesa), dos horas caminando por el hielo del glaciar (principal motivo de nuestra excursion) y dos horas de vuelta. Yo pensaba, bueno 6 horas, ayer estuve 7 y sobrevivi... Pero a veces la realidad supera a la ficcion, y creo que puedo decir que pase los momentos realmente horribles en los que desee abandonar mil veces.






El principal problema es que la ruta no era una ruta, es decir, no habia camino, ni sendero, ni señales ni nada de nada. Solo los guias locales conocen el camino, con lo que es imposible volverse atras uno solo, y la humillacion de dejar al grupo solo con un guia, y de hacer que David se perdiera el paseo por el hielo, me podian...


La primera hora bien, (exceptuando el cruce de una morrena frontal, con el viento soplando a muerte y amenazando con hacerme volar al vacio, incapaz de dar un paso, muerta de miedo, esperando que terminase la rafagay uno de los guias tirase de mi paracaminar sin volarme) luego la tirolesa (prometemos video en cuanto podamos cargarlo, esperamos que mañana): sin palabras, verme colgada de un arnes cruzando el rio con mil capas de ropa y mochila a cuestas, desplazandome con el impulso de mis fornidos brazos que no eran capaces de seguir impulsandome los ultimos metros: no tiene precio.


La siguiente hora, un infierno, para empezar practicamente todo de subida, por un terreno impracticable de roca y piedra empapado por la lluvia de la noche anterior y completamente embarrado, parada en un arroyo natural para llenar las botellas de agua helada del glaciar, otro esfuerzo de mas de media hora y la vision del Glaciar Grande bajo una empinadisima morrena de rocas, estaba destrozada, agotada y muerta de miedo, no podia dejar de pensar que si bajaba aquello luego tendria que subirlo y estaria aun mas cansada, no podia mas, solo queria echarme a llorar, no habia un plan B. David empezaba a sentirse culpable, el grupo me miraba con cara de pena y los guias me animaban a seguir, no habia otra...








Y baje, con mas miedo y agotamiento que otra cosa, hasta la base del glaciar: espectacular, nos pusimos los crampones y tras un curso CCC de como caminar sobre el hielo de unos 3 minutos de duracion, comenzamos a atravesar el glaciar. Verse a uno mismo sobre una inmesidad de hielo rodeado de montañas es indescriptible.. Por fin, parada para comer, encima del mismisimo glaciar, con el culo sobre el hielo, dos opciones: o sentarse y mojarse, o permanecer de pie y comer encima de los crampones. Obviamente opte por sentarme, y por si no fuera suficiente, comienza a llover, con rabia, con viento, agua nieve de la que corta la cara.... Crei morir solo de pensar en la vuelta...






pero habia que volver, asi que vuelta por el hielo, quitarse los crampones, escalada de morrena sobre piedra mojada, resbalones, guantes calados, los pantalones calados, el agua chorreando por las piernas, de nuevo llegar hasta la tirolesa, vuelta a colocar los arneses bajo la lluvia, cruzar con el agua cayendote en la cara, caminata de una hora al campamento, muerta, destrozada, pero con la satisfaccion de haberlo conseguido...




Total: 32 kilometros....... Irrepetible....... Inimaginable...... Indescriptible.......


Pero no acaba aqui, calada hasta las huesos, carga con la otra mochila despidete del grupo y los guias y vuelta al Chaltén a coger al bus... Teoricamente 2 horas y media que hicimos en tres horas y cuarto porque mi cuerpo no daba para mas, David por fin empezaba a estar cansado, los dos muy doloridos, calados, en silencio, con el piloto automatico caminando mirando al suelo y "maravillandonos" con el paisaje de cascadas, nieve (vaya nevada nos cayó) y verde; soñando con el momento de montar al bus, al que llegamos corriendo, con la lengua fuera, 5 minutos despues de la hora prevista: 19:15.

Habiamos estado 11 horas caminando con las peores condiciones que un ser humano pueda desear, y lo habiamos conseguido!!!!








Mojados las tres horas de camino de vuelta, con las botas aflojadas, abrazados en silencio, repasando imagenes en la cabeza de un supertrecking inolvidable (sindudamente merecidisimo lo de super...)


PD: Moli te suena esa mochila?












3 comentarios:

Anónimo dijo...

La proxima el everest!!!!
pedazo de excursion mas chula...

Eso si David le debes un buen masaje a la nana por acompañarte ante tal paliza (que tu tenias el entrenamiento de la gran muralla!!)

un besazo para los dos y seguir informando ;)

David

Javier Molina dijo...

¡Dios mio de mi birra!, estoy destrozado solo de leerlo, me voy a tomar un Isostar y ahora sigo comentando...

¿¡Estamos locos!?, porque ya lo habeis hecho, que si os llego a decir que hay una película en el Imax sobre los glaciares donde te lo cuentan de puta madre, en tu butaca y calentito, no se que me diriais :-P

En fin, que esas fotos valen sus megapixels en oro y enhorabuena por la azaña... pero ante todo espero que ahora lleveis las agujetas con la cabeza bien alta, ¡que seguro ha sido un experiencia increible!.

¡Las vueltas que están dando esas mochilas al mundo no tiene desperdicio!

PD: A que ahora entiendes y me agradeces el haber cogido el modelo de 5 litros menos :-D

Unknown dijo...

hola queridos Nadia y David. Las fotos, las palabras y vuestra cara me hacen imaginar lo que estais viviendo. Quiero estar alli con vosotros, ....mientras esilde, despues haber entendido las palabras de Nadia me ha dicho que ...con todo el corazon ....quiere quedarse aqui !!!! un abrazo muy muy fuerte, roberto, esilde y samuele