Y tocaba volver a Buenos Aires...unos 1400 km por la ruta nacional 14, (también llamada La Ruta de la Muerte, por la cantidad de accidentes de tráfico que acumula) sin prisa pero sin pausa salimos de Iguazu y nos pusimos en camino, haciendo paraditas llegamos hasta Concordia, a unos 900 km, lugar elegido para pasar la noche, al parecer famosa por las playas de arena a orillas del rio que no pudimos ver porque la subida del río se las habia llevado todas, lo que si pudimos disfrutar fue de la cena en una terracita a orillas del rio viendo una pedazo de luna llena...
Dormimos un hotelito y esta mañana, (viernes ya...), de nuevo carretera y manta hasta Buenos Aires, donde hemos llegado sanos y salvos. Desembarco y comida en la terraza: empanadas argentinas, muy recomendables... Intentando no hace pereza y vencer el cansancio, nos hemos ido a dar una vuelta despues de comer y hacer las ultimas compras. Luego ya en coche, nos hemos ido a despedirnos de esta gran ciudad con un paseito por Puerto Madero, sentados en una terraza muy chic viendo pasar los barcos y a la gente montando en bici, patinando, corriendo, paseando... merece la pena verlo atardeciendo. Tras paseito por San Telmo de noche hemos vuelto a casa a descansar, mañana nos espera un largo viaje de vuelta...
Nos vamos, con los ojos llenos de inolvidables imagenes, los oidos con sonido a tango y cataratas, oliendo a asado, (también con las piernas cansadas y el cuerpo lleno de picaduras de mosquito, que todo hay que decirlo...),con la seguridad de que volveremos en algun momento y muy felices porque hemos disfrutado de unas vacaciones maravillosas...
viernes, 14 de noviembre de 2008
Cataratas de Iguazu, indescriptibles...
Después de un día y medio de viaje en coche, descubriendo "la otra Argentina", la rural, nos despertamos en nuestra cabañita de Iguazú para visitar el lado argentino de las cataratas. LLegamos prontito para intentar esquivar a los cientos de turistas, y casi lo conseguimos.. El Parque está muy bien montado, con opciones para todas las edades y gustos. Sale un trenecito desde la entrada, que hace varias paradas en los diferentes puntos importantes.
Primera parada: la garganta del diablo... Sin duda una de las imagenes más impactantes que haya visto nunca... Te bajas del trenecito y empiezas a caminar por un senderito, cruzas un puente, otro senderito y comienzas a escuchar un estruendo mucho antes de ver nada, y de repente, aparece... La mezcla del ruido ensordecedor, la visión de la fuerza de tal cantidad de agua y la sensación de empaparte por completo con solo acercarte un poco, es indescriptible... Imposible que no se te quede cara de alucinado, escuchas la palabra impresionante en todos los idiomas, la gente mira el salto de agua y luego se miran entre ellos alucinados, y nosotros no pudimos evitar hacer lo mismo... Las fotos desde luego no le hacen justicia, porque es imposible captar la sensación de estar allí...


Después de eso ya estás en estado de shock, y el resto del día y de todo lo que te queda por ver transcurre en ese estado. Hay dos circuitos de pasarelas para contemplar las cataratas desde casi todos los angulos: el circuito superior que te permite verlas desde arriba, desde donde nacen, con una vista desde lo alto de la espectacular caída. El circuito inferior es quizá más impresionante, aunque se ve peor, se sienten mejor, el ruido desde abajo es más intenso aún, y hay miradores desde los que te acercas tanto que acabas calandote hasta los huesos.

Durante los paseos, a parte de ver agua, mucha agua, vas disfrutando del paisaje, la vegetacion allí es una pasada, es como estar en plena selva, viendo coatís, mariposas, lagartos,...
He de decir que a estas alturas, debido al supertrecking en el Chaltén, a los superpaseos por Buenos Aires y al superviaje en coche, mi rodilla izquierda estaba destrozada, así que andaba medio coja y medio dopada. A pesar de eso, después de comer una hamburguesa en el chiringuito para turistas de turno, decidimos hacer algo que no hace casi nadie en su visita a cataratas: El sendero Macuco, un recorrido de unos 7 kilometros apartado de la zona mas turistica para disfrutar de un recorrido por la selva. La espesura del ambiente no dejaba ver practicamente nada mas que los arboles, pero la variedad de sonidos de los animales y el agua merecio la pena. El tiempo estimado del recorrido era de tres horas, pero como no empezo a llover a mitad de camino de vuelta, asi que tuvimos que meter el turbo y lo hicimos en menos de dos horas... Creo que después de este viaje me van a dar el premio a la urbanita más aventurera del año!

La vuelta a la zona de entrada del parque bajo la lluvia, por el camino embarrado (pero esta vez sin botas de trecking, ni capa de agua ni na de na) con los turistas mirandonos desde el trenecito con cara de "estan locos..." Parada para sentarnos y descansar disfrutando del espectaculo del diluvio en las cataras, viendo correr a todo el mundo calado hacia los autobuses y los coches, esperando que amainase se fue la luz en todo el parque...
Vuelta a casa, salimos a cenar y dar una vueltecita por el pueblo de Iguazu, realmente feo, de esos sitios hechos por y para los turistas, sabiendo que da un poco igual todo porque las protagonistas alli son Las Cataratas.
Al día siguiente tocaba pasar la aduana para entrar en Brasil y ver las cataratas desde el lado brasilero. Impresiona igualmente, la diferencia es que estás mucho más lejos de los saltos de agua, y eso te permite tener una visión más completa y panorámica del asunto. El parque es más pequeño, y el recorrido por las pasarelas es más corto, pero las fotos son mucho mejores... Creo que es la única forma de contemplarlas enteras y con calma, y también merece la pena, aunque me quedo con las sensaciones del lado argentino...


Tras una vueltecita por Foz de Iguazu, decidimos volver a nuestra querida Argentina, (de nuevo aduanas y sellos varios)y como no sabemos estarnos quietos y dormir la siesta como todo el mundo, agarramos al rumbero (nombre con el que he bautizado al coche del Flaco) y nos fuimos a Comandante Andresito, a un pueblito a una hora de Iguazu, para tomar algo y volvernos a cenar de Iguazu. Fuimos a un lugar de asados de "tenedor libre" (version argentina de buffet libre de carnaza: come toda la carne que entre hasta que quieras morir) Y vuelta a la cabañita a dormir para salir al día suguiente tempranito y emprender el camino de regreso a Buenos Aires.
Primera parada: la garganta del diablo... Sin duda una de las imagenes más impactantes que haya visto nunca... Te bajas del trenecito y empiezas a caminar por un senderito, cruzas un puente, otro senderito y comienzas a escuchar un estruendo mucho antes de ver nada, y de repente, aparece... La mezcla del ruido ensordecedor, la visión de la fuerza de tal cantidad de agua y la sensación de empaparte por completo con solo acercarte un poco, es indescriptible... Imposible que no se te quede cara de alucinado, escuchas la palabra impresionante en todos los idiomas, la gente mira el salto de agua y luego se miran entre ellos alucinados, y nosotros no pudimos evitar hacer lo mismo... Las fotos desde luego no le hacen justicia, porque es imposible captar la sensación de estar allí...
Después de eso ya estás en estado de shock, y el resto del día y de todo lo que te queda por ver transcurre en ese estado. Hay dos circuitos de pasarelas para contemplar las cataratas desde casi todos los angulos: el circuito superior que te permite verlas desde arriba, desde donde nacen, con una vista desde lo alto de la espectacular caída. El circuito inferior es quizá más impresionante, aunque se ve peor, se sienten mejor, el ruido desde abajo es más intenso aún, y hay miradores desde los que te acercas tanto que acabas calandote hasta los huesos.
Durante los paseos, a parte de ver agua, mucha agua, vas disfrutando del paisaje, la vegetacion allí es una pasada, es como estar en plena selva, viendo coatís, mariposas, lagartos,...
He de decir que a estas alturas, debido al supertrecking en el Chaltén, a los superpaseos por Buenos Aires y al superviaje en coche, mi rodilla izquierda estaba destrozada, así que andaba medio coja y medio dopada. A pesar de eso, después de comer una hamburguesa en el chiringuito para turistas de turno, decidimos hacer algo que no hace casi nadie en su visita a cataratas: El sendero Macuco, un recorrido de unos 7 kilometros apartado de la zona mas turistica para disfrutar de un recorrido por la selva. La espesura del ambiente no dejaba ver practicamente nada mas que los arboles, pero la variedad de sonidos de los animales y el agua merecio la pena. El tiempo estimado del recorrido era de tres horas, pero como no empezo a llover a mitad de camino de vuelta, asi que tuvimos que meter el turbo y lo hicimos en menos de dos horas... Creo que después de este viaje me van a dar el premio a la urbanita más aventurera del año!
La vuelta a la zona de entrada del parque bajo la lluvia, por el camino embarrado (pero esta vez sin botas de trecking, ni capa de agua ni na de na) con los turistas mirandonos desde el trenecito con cara de "estan locos..." Parada para sentarnos y descansar disfrutando del espectaculo del diluvio en las cataras, viendo correr a todo el mundo calado hacia los autobuses y los coches, esperando que amainase se fue la luz en todo el parque...
Vuelta a casa, salimos a cenar y dar una vueltecita por el pueblo de Iguazu, realmente feo, de esos sitios hechos por y para los turistas, sabiendo que da un poco igual todo porque las protagonistas alli son Las Cataratas.
Al día siguiente tocaba pasar la aduana para entrar en Brasil y ver las cataratas desde el lado brasilero. Impresiona igualmente, la diferencia es que estás mucho más lejos de los saltos de agua, y eso te permite tener una visión más completa y panorámica del asunto. El parque es más pequeño, y el recorrido por las pasarelas es más corto, pero las fotos son mucho mejores... Creo que es la única forma de contemplarlas enteras y con calma, y también merece la pena, aunque me quedo con las sensaciones del lado argentino...
Tras una vueltecita por Foz de Iguazu, decidimos volver a nuestra querida Argentina, (de nuevo aduanas y sellos varios)y como no sabemos estarnos quietos y dormir la siesta como todo el mundo, agarramos al rumbero (nombre con el que he bautizado al coche del Flaco) y nos fuimos a Comandante Andresito, a un pueblito a una hora de Iguazu, para tomar algo y volvernos a cenar de Iguazu. Fuimos a un lugar de asados de "tenedor libre" (version argentina de buffet libre de carnaza: come toda la carne que entre hasta que quieras morir) Y vuelta a la cabañita a dormir para salir al día suguiente tempranito y emprender el camino de regreso a Buenos Aires.
lunes, 10 de noviembre de 2008
carretera y manta...
Ayer domingo nos lvantamos por la mañana tempranito para visitar El Tigre, una zona a las afueras de Buenos Aires que nos sorprendio muy gratamente, se trata de un delta en que confluyen varios de los "pequeños" rios de la zona. Montamos en un barquito muy mono y estuvimos recorriendo durante mas de una hora en el rio, deleitandonos con la naturelaza salvaje de las orillas y los casoplones de las "islas", zonas que quedan entre los rios y en las que la gente vive como si fuera una peli, llevando a los niños al cole en barquita, haciendo la compra en una lancha proveedora que para con las coca-colas y demas productos de primera necesidad en el embarcadero de las casas....
Despues del tranquilo paseo, cogimos carretra y manta rumbo a Cataras de Iguazu, nos separaban unos 1400 km, aqui lo de las distancias parece un chiste... Asi que empezo una parte del viaje absolutamente autentica... Los tres mosqueteros en el FordFi del flaco, haciendo kilometros y paradas, a cada cual ams sorprendente, cada pueblito nos dejaba con la boca abierta, o por el paisaje o por sus gentes..,. desgraciadamente no hay fotos para que os hagais una idea, pero llegaran...
Sin rumbo fijo avanzamos durante toda la tarde, hasta que decidimos parar antes de que se hiciera de noche en un pueblo que no salia ni en las guias, ni en los mapas: Federacion, el gran descubrimiento del trayecto.. Para romper con la racha de incomodidades varias, decidimos elegir un hotelazo, El Hotel Costa del Sol, con vistas a un pedazo de lago, piscina, spa..... Asi que divinamente dejamos los bartulos, bañito en la pisci (pileta para estos locos), paseito, cena, paseito y a dormir....
Esta mañana tras cargar las pilas en el buffet del hotel, de nuevo al buga, faltaban unos 800 km, asi que tranquilamente, disfrutando del paisaje, de lo verde que es la parte norte de Argentina, de la sensacion de haber cambiado de pais, con pueblitos pequeños, pobres, pero con mucho encanto, parando para descubrir los olores a hierba y madera que a uno se le olvidan que existen cuando vive en Madrid...
Y por fin llegamos a Puerto Iguazu, sin duda lo mas feo que hemos visto desde que llegamos, con ese toque de pueblo turistico abarrotado de restaurantes, oficinas de cambio y cibers para turistas.. Lo mejor: El complejo Pirayu, el Flaco alquilo un apartamento-cabaña en un sitio rodeado de arboles, con piscina, pero en el centro de Iguazu...
Asi que despues de la pizza que nos hemos metido, toca encerrarnos en la cabañita con el aire acondicionado a tope (aqui hace un calor humedo impresionante...) para dormirnos (si nos dejan los mosquitos asesinos) que mañana toca espectaculo en las cataratas....
Que bien se vive de vacaciones.... Estaremos aqui hasta el jueves que toca volver a Buenos Aires, volveremos a escribir y a colgar fotitos cuando lleguemos alla!
Despues del tranquilo paseo, cogimos carretra y manta rumbo a Cataras de Iguazu, nos separaban unos 1400 km, aqui lo de las distancias parece un chiste... Asi que empezo una parte del viaje absolutamente autentica... Los tres mosqueteros en el FordFi del flaco, haciendo kilometros y paradas, a cada cual ams sorprendente, cada pueblito nos dejaba con la boca abierta, o por el paisaje o por sus gentes..,. desgraciadamente no hay fotos para que os hagais una idea, pero llegaran...
Sin rumbo fijo avanzamos durante toda la tarde, hasta que decidimos parar antes de que se hiciera de noche en un pueblo que no salia ni en las guias, ni en los mapas: Federacion, el gran descubrimiento del trayecto.. Para romper con la racha de incomodidades varias, decidimos elegir un hotelazo, El Hotel Costa del Sol, con vistas a un pedazo de lago, piscina, spa..... Asi que divinamente dejamos los bartulos, bañito en la pisci (pileta para estos locos), paseito, cena, paseito y a dormir....
Esta mañana tras cargar las pilas en el buffet del hotel, de nuevo al buga, faltaban unos 800 km, asi que tranquilamente, disfrutando del paisaje, de lo verde que es la parte norte de Argentina, de la sensacion de haber cambiado de pais, con pueblitos pequeños, pobres, pero con mucho encanto, parando para descubrir los olores a hierba y madera que a uno se le olvidan que existen cuando vive en Madrid...
Y por fin llegamos a Puerto Iguazu, sin duda lo mas feo que hemos visto desde que llegamos, con ese toque de pueblo turistico abarrotado de restaurantes, oficinas de cambio y cibers para turistas.. Lo mejor: El complejo Pirayu, el Flaco alquilo un apartamento-cabaña en un sitio rodeado de arboles, con piscina, pero en el centro de Iguazu...
Asi que despues de la pizza que nos hemos metido, toca encerrarnos en la cabañita con el aire acondicionado a tope (aqui hace un calor humedo impresionante...) para dormirnos (si nos dejan los mosquitos asesinos) que mañana toca espectaculo en las cataratas....
Que bien se vive de vacaciones.... Estaremos aqui hasta el jueves que toca volver a Buenos Aires, volveremos a escribir y a colgar fotitos cuando lleguemos alla!
sábado, 8 de noviembre de 2008
Llegó la hora de deleitarse y respirar...
Pues sí amigos, hoy nos hemos levantado tarde, que ya era hora, y tras tomar un buen desayuno nos hemos ido con el Flaco al Palermo Soho, el barrio de moda (muy fashion) que fué, en su día, un barrio humilde y pobretón. Allá nos hemos vuelto a dar un homenaje culinario para después irnos la Nana y yo a La Recoleta.
En La Recoleta nos hemos vuelto a maravillar con los artesanos y hemos entrado al cementario, solo para visitarlo, para ver básicamente el panteón de Evita Perón. No deja de ser curioso que la segunda mujer de Perón y una de las que más lucho por la libeación del anterior terminase embalsamada en el sótano de la mansión de Puerta de Hierro que tenía Perón en Madrid en su exilio, aun cuando vivía con su tercera mujer allá, Isabelita.
De allí nos hemos ido a darnos una vuelta sin rumbo a perdernos por este Buenos Aires, a ver Tango, galerías etc. para ello hemos agarrado el 130 hasta la plaza de San Martín. Hoy ha sido un día mas tranquilo aunque hemos vuelto a pasear unas 3 horitas entre compritas, mercados y cafeses; nos acostaremos prontito pues mañana será otro día que hay que tomar con fuerzas, no sé si estaremos en los alrededores de Baires o sí iniciaremos la aventura hacia Iguazú... ya os contamos mañana.

Cuidaros mucho y recordad una cosa que aquí te dicen al bajarte del colectivo (autobús urbano)
aleeeee se os quiere
El Glaciar Perito Moreno
Tras un corto descanso después de la aventura del Chaltén, nos levantamos temprano (para no variar) en el albergue de El Calafate para desayunar y empezar el Tour Alternativo al Perito Moreno del Hostel (no podíamos hacer el tour normal como todos los turistas..). La principal diferencia respecto a los buses públicos y al resto de las excursiones de las agencias era el camino de llegada al glaciar, todos ellos van por la carretera principal, pero el nuestro iba por una comarcal secundaria sin asfaltar, mucho más rustico y con mas encanto, que permite disfrutar de la flora y fauna patagónica en todo su esplendor, hemos visto: el águila mora, el zorrino patagónico, la liebre europea, un güemul, cóndores, ovejas, cabras, vacas, caballos….. En fin, todo muy natural y bucólico.
Pero lo mejor, sin duda, es que como buen tour alternativo, algo nos tenía que pasar... asi que a mitad de camino, "la carretera" ha empezado a estar cada vez más embarrada, hasta que en un momento el autobus ha comenzado a patinar sobre el barro, ha derrapado y se ha quedado bloqueado con las ruedas en un socavón.. Así que nosotros, que estábamos tirados en el autobús viendo el paisaje por la ventanilla tan contentos, disfrutando de no tener que caminar, nos hemos tenido que bajar del bus, y empujarlo para sacarlo, yo no he podido reprimirme y en vez de empujar me he apartado para echar un par de fotos a lo surrealista de la situación.. Finalmente entre todos conseguimos que arrancara y hemos vuleto al bus pelados de frio y con barro hasta las rodillas para empezar el día!
El paisaje al llegar al Parque Nacional de los Glaciares nos ha despertado, nada que ver con el del Chaltén, pero igualmente sorprendente, la primera vez que hemos visto el Perito Moreno a lo lejos, nos hemos mirado y hemos dicho a la vez: joder! Es impresionante, hemos visto mil fotos del Perito, en las guias, en los documentales, fotos de amigos.. pero no tiene nada que ver, no le hacen justicia, es imposible captar la inmesidad de ese gran trozo de hielo...
Hemos bajado del autobús para comprobar que hacia un día espléndido, así que hemos empezado a disfrutar del Moreno paseando por las pasarelas , construídas por alguien muy inteligente, que permiten ver el glaciar y hacerle fotos, sin necesidad de patear previamente durante horas! Había poca gente, porque parte de la gracia de nuestro Hostel es que llega antes que la avalancha de turistas que se desparraman por todas partes camara de fotos en mano, así que a pesar de que claramente tiene menos encanto ver el glaciar desde un poco más lejos, y rodeados de otros turistas, lo hemos disfrutado muchisimo...
La visión de los blancos y azules del hielo junto con el sonido único de los desprendimientos de trozos de hielo del glaciar que se rompen y caen a la base es alucinante, la imagen te atrapa y no puedes dejar de mirarlo y de hacerle fotos desde todos los angulos para ver si alguna representa lo mismo que estás viendo y poder compartirlo a la vuelta.... Dos horas muy agradables de paseo, aún doloridos, con agujetas pero felices. Nos hemos sentado en la terracita del Parque a tomar un cafe calentito (me encanta esta parte de las vacaciones...) y a las dos de la tarde el bus nos llevaba hasta el muelle en el que hemos cogido un barco para navegar por el canal de los témpanos y poder disfrutar del glaciar de cerca y del ruido de las rupturas...
Vuelta al bus y al Hostel a recoger los macutos y rumbo al aeropuerto a regresar a nuestro Buenos Aires querido...

PD: Acá está el video prometido en la entrada de ayer......
PD: Acá está el video prometido en la entrada de ayer......
viernes, 7 de noviembre de 2008
Sin palabras....
No se muy bien por dónde empezar...
Han sido tres días muuuuy intensos, probablemente, la mejor experiencia del viaje, de esas cosas que solo se hacen una vez en la vida. Llegamos a El Calafate el martes sin saber muy bien lo que ibamos a hacer (la tonica general del viaje..), habiamos leido muchas cosas en las guias pero la provicia de Santa Cruz es enorme y solo pretendiamos estar tres dias, asi que habia que seleccionar. Una vez llegados al Hostel, nos dejamos seducir por las palabras aventura y experinecia (todos conoceis a mi otra mitad...) y decidimos contratar una "excursion" (por llamarlo de alguna manera) llamada "supertrecking".
Miercoles, despertador 6:30 de la mañana, desayuno, macutos, dejamos el albergue, y agarramos el bus, tres horitas de viaje rumbo al Chaltén, pequeña localidad situada en el norte del Parque Nacional Los Glaciares, que abarca la cordillera del cerro Fitz Roy, la zona más majestuosa de los Andes, y lugar de encuentro de escaladores, andinistas y amantes del trecking de todo el mundo. Y alli ibamos nosotros, que como todo el mundo sabe, somos deportistas profesionales... Muchas de las que lean esto pensaran que lo hice por amor, en parte supongo que sí, para mí también era un reto y una forma divertida de vivir la Patagonia.
Hacía un día espectacular, todo el mundo nos repetía constantemente que era rarísimo que hiciera tan buen tiempo y estuviera el cielo tan despejado en una zona. Dicen que hay gente que ha ido 3 o 4 veces a Chaltén, y nunca ha visto la cumbre del Fitz Roy, porque casi siempre esta tapada cubierta de nubes. Tras las paradas correspondientes llegamos al pueblecito, unas cuantas casas de madera rodeando una calle principal de menos de 2 km, recibimos unas cuantas instrucciones y un plano, y a empezar. Eran mas o menos la una del mediodia, y nos dicen que hay dos formas de llegar al campamento en el que ibamos a dormir, una ruta corta de unas 2 horas, pero por la que no se puede ver la cumbra del FitzRoy, y otra "mas larga" mucho mas aconsejable dado que hacia muy buen dia (unos 10ºC, no os vayais a creer..).
Por supuesto elegimos la larga, un par de sandwich y empieza el senderismo.....
Solo decir que la ruta comienza por una subida empinadisima, y que cuando llevabamos a penas 45 munutos yo ya me queria poner a llorar, lo pase francamente mal, las piernas no me respondian y necesitaba parar para coger aire cada 10-15 muntos, a ese ritmo no ibamos a llegar nunca... Primer planteamiento de recular y cambiar de ruta, pero como soy cabezona, decidi que seguiamos... Sube, baja, sube , sube, sube.. un camino entre rocas, lleno de piedras, embarrado en muchos sitios, con troncos de arboles que habia que ir trepando para continuar el camino... Y cuando llevabamos mas de tres horas andando y yo ya empezaba a desfallecer, aparecio la imagen por la que tanta gente destroza sus cuadriceps por esa ruta... La imagen del Cerro Torre junto al Fitz Roy a lo alto... sencillamente impresionante.
Eso nos dio animo para continuar hasta la siguiente parada, una de las imagenes que se me quedaran en la menoria de por vida, la Laguna Capri, escondida en un valle entre las montañas, con el agua mas azul y transparente que he visto nunca, formada por agua de los glaciares, impresionante...
Pero tocaba seguir andando, habia que llegar al campamento antes de las 20:00, por el miedo de que anocheciera y nos quedaramos en medio de la nada tirados, y por el miedo de quedarnos sin cenar! Ruta en terreno llano, por fin, atravesando las Lagunas Madre e Hija, parecia que quedaba poco segun el plano... pero no, tocaba una hora mas de pateo atravesando un oscuro bosque, que parecia el Reino de Mordor, lleno de arboles muertos caidos, arrancados por el viento, barro, piedras, y como no: subidas y bajadas, subidas y bajadas. Nos acompañaba el ruido de los pajaros carpinteros, y no es coña, todo era de un rustico y salvaje que me daba la sensacion a veces de estar en el escenario de una peli..
Mis fuerzas empezaban a agotarse, no sabiamos exactamente cuanto quedaba para llegar al campamento, el tiempo se nos echaba encima, las botas me rozaban por todas partes, me dolia la espalda, los pies, las rodillas... la ultima hora antes de llegar al campamento fue un suplicio, iba como borracha del cansancio cantando, soñando con una ducha y una cama, y sobre todo con quitarme las botas.... Pero todo llega, y como no, en mitad de la mas absoluta nada, en el centro del bosque encontramos el campamento, nada parecido a un camping, 10 tiendas, una minicarpa que hacia de comedor y una letrina: fin.
Eran las 20:15h, total: 18 kilometros, 7 horas de caminata infernales, pero inolvidables... Quien nos lo iba a decir a nosotros, que aguantariamos tantisimo tiempo de trecking, sin sicoparnos y sin rompernos nada...
Los chicos del campamento, tres patagonicos de montaña de pura cepa, nos dieron de cenar, un caldo caliente, un plato de pasta y unas natillas, creo que es la comida mas mala que he tomado en la vida, pero me supo a gloria, si me hubiera visto mi madre comerme eso...
Terminamos de cenar con un te calentito, casi era de noche, y cuando se fue el sol, la sensacion de frio seco de montaña es indescriptible, imposible quedarse quieto sin cogerlarse, asi que aunque eran las 21:30 lo unico que podiamos hacer era meternos en nuestra tienda dentro del saco y descansar para el dia siguiente.
La noche dentro de la tienda, metidos en el saco completamente vestidos con la misma ropa de la caminata, con un frio del infierno, y lloviendo casi toda la noche sobre la tienda es otra de las cosas que creo que no se me va a olvidar nunca. Por supuesto yo que necesito absoluto silencio y la persiana completamente echada para dormir, no pegue ojo...
7:00 de la mañana arriba, salir del saco para ir a la letrina bajo la lluvia y con un frio de pelotas: un triunfo. Desayuno (SIN cafe) consistente en agua caliente+leche en polvo+algo parecido a cola cao+ algo parecido a cereales. Preparamos el material: crampones, arneses, cien cpas de ropa, capa de agua... y nos preparamos a salir con el grupo (una pareja de vascos, una pareja de holandeses, una pareja de belgas y un argentino) y los guias. Todo empieza bien, parece que ha dejado de llover, los guias muy majos explicando cosas del terrano, los glaciares, la climatologia... Teoricamente dos horas de marcha hasta el glaciar (incluyendo cruzar un pequeño rio en tirolesa), dos horas caminando por el hielo del glaciar (principal motivo de nuestra excursion) y dos horas de vuelta. Yo pensaba, bueno 6 horas, ayer estuve 7 y sobrevivi... Pero a veces la realidad supera a la ficcion, y creo que puedo decir que pase los momentos realmente horribles en los que desee abandonar mil veces.
El principal problema es que la ruta no era una ruta, es decir, no habia camino, ni sendero, ni señales ni nada de nada. Solo los guias locales conocen el camino, con lo que es imposible volverse atras uno solo, y la humillacion de dejar al grupo solo con un guia, y de hacer que David se perdiera el paseo por el hielo, me podian...
La primera hora bien, (exceptuando el cruce de una morrena frontal, con el viento soplando a muerte y amenazando con hacerme volar al vacio, incapaz de dar un paso, muerta de miedo, esperando que terminase la rafagay uno de los guias tirase de mi paracaminar sin volarme) luego la tirolesa (prometemos video en cuanto podamos cargarlo, esperamos que mañana): sin palabras, verme colgada de un arnes cruzando el rio con mil capas de ropa y mochila a cuestas, desplazandome con el impulso de mis fornidos brazos que no eran capaces de seguir impulsandome los ultimos metros: no tiene precio.
La siguiente hora, un infierno, para empezar practicamente todo de subida, por un terreno impracticable de roca y piedra empapado por la lluvia de la noche anterior y completamente embarrado, parada en un arroyo natural para llenar las botellas de agua helada del glaciar, otro esfuerzo de mas de media hora y la vision del Glaciar Grande bajo una empinadisima morrena de rocas, estaba destrozada, agotada y muerta de miedo, no podia dejar de pensar que si bajaba aquello luego tendria que subirlo y estaria aun mas cansada, no podia mas, solo queria echarme a llorar, no habia un plan B. David empezaba a sentirse culpable, el grupo me miraba con cara de pena y los guias me animaban a seguir, no habia otra...
Y baje, con mas miedo y agotamiento que otra cosa, hasta la base del glaciar: espectacular, nos pusimos los crampones y tras un curso CCC de como caminar sobre el hielo de unos 3 minutos de duracion, comenzamos a atravesar el glaciar. Verse a uno mismo sobre una inmesidad de hielo rodeado de montañas es indescriptible.. Por fin, parada para comer, encima del mismisimo glaciar, con el culo sobre el hielo, dos opciones: o sentarse y mojarse, o permanecer de pie y comer encima de los crampones. Obviamente opte por sentarme, y por si no fuera suficiente, comienza a llover, con rabia, con viento, agua nieve de la que corta la cara.... Crei morir solo de pensar en la vuelta...


pero habia que volver, asi que vuelta por el hielo, quitarse los crampones, escalada de morrena sobre piedra mojada, resbalones, guantes calados, los pantalones calados, el agua chorreando por las piernas, de nuevo llegar hasta la tirolesa, vuelta a colocar los arneses bajo la lluvia, cruzar con el agua cayendote en la cara, caminata de una hora al campamento, muerta, destrozada, pero con la satisfaccion de haberlo conseguido...
pero habia que volver, asi que vuelta por el hielo, quitarse los crampones, escalada de morrena sobre piedra mojada, resbalones, guantes calados, los pantalones calados, el agua chorreando por las piernas, de nuevo llegar hasta la tirolesa, vuelta a colocar los arneses bajo la lluvia, cruzar con el agua cayendote en la cara, caminata de una hora al campamento, muerta, destrozada, pero con la satisfaccion de haberlo conseguido...
Total: 32 kilometros....... Irrepetible....... Inimaginable...... Indescriptible.......
Pero no acaba aqui, calada hasta las huesos, carga con la otra mochila despidete del grupo y los guias y vuelta al Chaltén a coger al bus... Teoricamente 2 horas y media que hicimos en tres horas y cuarto porque mi cuerpo no daba para mas, David por fin empezaba a estar cansado, los dos muy doloridos, calados, en silencio, con el piloto automatico caminando mirando al suelo y "maravillandonos" con el paisaje de cascadas, nieve (vaya nevada nos cayó) y verde; soñando con el momento de montar al bus, al que llegamos corriendo, con la lengua fuera, 5 minutos despues de la hora prevista: 19:15.
Habiamos estado 11 horas caminando con las peores condiciones que un ser humano pueda desear, y lo habiamos conseguido!!!!
Mojados las tres horas de camino de vuelta, con las botas aflojadas, abrazados en silencio, repasando imagenes en la cabeza de un supertrecking inolvidable (sindudamente merecidisimo lo de super...)
PD: Moli te suena esa mochila?
martes, 4 de noviembre de 2008
CALAFATEANDO QUE VAMOS GANANDO
Que hay de nuevo companeros!!!!!
Bien pronto a la manana nos hemos levantado los dos boludos que suscriben tras apretarnos a altas horas de la noche anterior un asado de esos que quitan el hipo. Ya de mananita hemos cogido, mejor dicho agarrado..., un taxi a cargo del mismisimo hamelin en cuanto a edad se refiere... rumbo al aeroparque, también llamado por la Nana el aeropuerto de la Castellana porque está entre dos avenidas en el centro de Buenos Aires para agarrar el aeroplano que nos portará a El Calafate.

Que decir del Calafate... que está a 3 horas y pico de Buenos Aires y que esta justo en medio de la mas absoluta nada. Tras coger el tipico Bus nos hemos encontrado en nuestro hostel, una verdadera pasada, aunque le vamos a disfrutar menos noches de las que esperábamos (No no penseis que nos han detenido y que vamos a alojarnos en el penal de El Calafate) ya que hemos decidido manana irnos de acampada si si de acampada ois bien a Fitz Roy que esta en la nada pero un poco mas al Norte, por eso manana no habrá blog y seguramente el Viernes tampoco porque cuando lo publiquemos estareis sonando con nos.


Pero vayamos por partes, nada mas llegar hemos estado paseando por este pequeno y maravilloso pueblo, hemos decidido las excursiones a hacer y nos hemos aprovisionado de enseres que uno nunca imagino que iba a necesitar y no trajo, a saber: un impermeable de campera y uno de pantalones y unos guantes de esquiar... así que allá que hemos ido a alquilar justo después de comernos una peazo de pizza!!!!!

Después y dado que teníamos el estómago y el optimismo a rebosar hemos decidido que excursiones hacer y SÍ se nos ha pirado la cabeza con un plan maravilllllllossssiiissiimo, hemos decidido salir manana a Chalten (Fitz Roy) para pegarnos una caminata de un par de horas aprox hasta el campamento base donde acamparemos y patearemos hasta quedar cansadetes lo suficiente para dormir en nuestro saco y dentro de una tienda (Tambien pensamos que iba a hacer mucho frio pero nos han dicho que durmiendo no... que lo malo será al levantarse, y es que empezaremos la ruta a un glaciar a las 6 de la manana). Así la manana siguiente andaremos al lado del glaciar para después "brum brumbrumtromtromtrom" (esto es un redoble de tambores) andar 4 horas sobre un peazo de hielo considerable para ver como es el deshielo y como se forman los rios glaciares etc.
Así que manana volveremos a las 22 al hostel... para dormir como benditos y a la manana siguiente irnos al gran perito moreno a ver si hay suerte y vemos algun desprendimiento y ya os contaremos...
Decididas esas dos excursiones hemos decidido que necesitabamos provisiones de supermercado para sobrevivir manana y proseguir la aventura.

Besos a todos
Bien pronto a la manana nos hemos levantado los dos boludos que suscriben tras apretarnos a altas horas de la noche anterior un asado de esos que quitan el hipo. Ya de mananita hemos cogido, mejor dicho agarrado..., un taxi a cargo del mismisimo hamelin en cuanto a edad se refiere... rumbo al aeroparque, también llamado por la Nana el aeropuerto de la Castellana porque está entre dos avenidas en el centro de Buenos Aires para agarrar el aeroplano que nos portará a El Calafate.
Que decir del Calafate... que está a 3 horas y pico de Buenos Aires y que esta justo en medio de la mas absoluta nada. Tras coger el tipico Bus nos hemos encontrado en nuestro hostel, una verdadera pasada, aunque le vamos a disfrutar menos noches de las que esperábamos (No no penseis que nos han detenido y que vamos a alojarnos en el penal de El Calafate) ya que hemos decidido manana irnos de acampada si si de acampada ois bien a Fitz Roy que esta en la nada pero un poco mas al Norte, por eso manana no habrá blog y seguramente el Viernes tampoco porque cuando lo publiquemos estareis sonando con nos.
Pero vayamos por partes, nada mas llegar hemos estado paseando por este pequeno y maravilloso pueblo, hemos decidido las excursiones a hacer y nos hemos aprovisionado de enseres que uno nunca imagino que iba a necesitar y no trajo, a saber: un impermeable de campera y uno de pantalones y unos guantes de esquiar... así que allá que hemos ido a alquilar justo después de comernos una peazo de pizza!!!!!
Después y dado que teníamos el estómago y el optimismo a rebosar hemos decidido que excursiones hacer y SÍ se nos ha pirado la cabeza con un plan maravilllllllossssiiissiimo, hemos decidido salir manana a Chalten (Fitz Roy) para pegarnos una caminata de un par de horas aprox hasta el campamento base donde acamparemos y patearemos hasta quedar cansadetes lo suficiente para dormir en nuestro saco y dentro de una tienda (Tambien pensamos que iba a hacer mucho frio pero nos han dicho que durmiendo no... que lo malo será al levantarse, y es que empezaremos la ruta a un glaciar a las 6 de la manana). Así la manana siguiente andaremos al lado del glaciar para después "brum brumbrumtromtromtrom" (esto es un redoble de tambores) andar 4 horas sobre un peazo de hielo considerable para ver como es el deshielo y como se forman los rios glaciares etc.
Así que manana volveremos a las 22 al hostel... para dormir como benditos y a la manana siguiente irnos al gran perito moreno a ver si hay suerte y vemos algun desprendimiento y ya os contaremos...
Decididas esas dos excursiones hemos decidido que necesitabamos provisiones de supermercado para sobrevivir manana y proseguir la aventura.
Besos a todos
lunes, 3 de noviembre de 2008
Pateando Buenos Aires...
Hoy ha sido uno de esos días en los que vuelves a casa destrozado, con dolor de pies y una sensación de cansancio reconfortante, pero con los ojos llenos de imagenes y la satisfacción de haber aprovechado el día...
Nos hemos levantado temprano (como no podía ser de otra manera cuando uno viaja con David...) y tras el desayuno nos hemos montado en el colectivo para bajarnos en la Plaza del Libertador (estos argentinos están bastante orgullosos de San Martín, que el 9 de julio de 1816 . E"liberó" a los argentinos del dominio español (sin comentarios...) En el centro de la plaza yse puede ver una estatua monumento al susodicho libertador, en uno de los lados el impresionante Palacio de San Martin, y al fondo la Torre de los ingleses, una gran torre con un gran reloj en lo alto (inevitable escribirlo todo en superlativo...)
Hemos caminado por la calle peotonal de La Florida, (que hace pensar que tal quedaría la calle Gran Via de Madrid si a alguien se le ocurriese hacerla peotonal), rodeados de tiendas y de bullicio, para escaparnos por la avenida Corrientes hasta el centro de la Avenida de 9 julio (la avenida mas ancha del mundo, no es coña, tiene 16 carriles!!!) para contemplar el obelisco, monumento a la Republica.
Callejeando hemos llegado a la Plaza de Mayo, verdaderamente impresionante, nos ha llevado bastante tiempo disfrutarla como se merece: monumento a las madres de mayo, el cabildo, la catedral (impresiona ver dentro de la catedral la tumba del general San martin, custodiada por dos soldados uniformados que parecen estar sacados de una peli) y la casa de Gobierno, la famosa Casa Rosada, rodeada de la PFA (policia federal argentina, dignos de ver...).
Una experiencia obligada era montar en el subte, el metro de Buenos Aires, todos sabemos que como el metro de Madrid ninguno, pero ir montado en un vagón de madera de más de 100 años, tiene su encanto.. Próxima estación: Congreso de las Naciones, enorme, como todo...
De nuevo tocaba caminar, por la infinita calle de callao, comida rápida y helado de dulce de leche para cargar las pilas y seguir caminando para encontrarnos con el Edificio de Aguas, parece mentira como se puede usar un sitio tan bonito para convertirlo en un depósito de aguas..
En la Plaza Houssay una impresionante Facultad de Medicina ha acaparado toda mi atención, así que nos hemos tirado en el cesped a descansar rodeados de estudiantes que salían de hacer los examenes.. Tras unas rápidas compras en unos puestos de artesanía de unos argentinos que parecian sacados de un centro de desintoxicacion, vuelta al metro con intención de volver a casa porque el cansancio de empezaba a notar...
Pero no hemos podido evitar entrar en el Jardín botánico, un encantador parque lleno obviamente de flores, plantas y árboles, y... de gatos! Estaban por todas partes...
Tras un rato sentados en una agradable terracita, hemos cogido fuerzas para hacer un último esfuerzo y visitar el Jardín Japonés... Nadie sabe a quién se le ocurrió montar un jardín con un río lleno de peces enormes, puentes japoneses, bonsais, estatuas japos, un salón de té y un restaurante japonés.. muy zen y relajante, lo que necesitabamos para acabar el día de pateo y volver a casa a ducharnos, escribir un ratito en el blog y esperar que el Flaco vuelva del curro, que esta noche vienen unos amigos suyos y vamos a hacer un asado (palabra argentina que significa barbacoa de carnaza pero a lo bestia...)
Y mañana vuelo a El Calafate a ver los glaciares....
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